Módulo 5 - Trabajar con mujeres víctimas y sus hijos e hijas

¡Bienvenido! Al finalizar este módulo, habrás ampliado tus conocimientos y habilidades en:

  1. Comprensión de las barreras para denunciar: los retos a los que se enfrentan las mujeres a la hora de denunciar la violencia de género y cómo facilitarles el proceso.
  2. Enfoques sensibles al trauma: reconocer los efectos emocionales de la violencia y utilizar métodos de apoyo para evitar causar más daño mientras se recopila información.
  3. Apoyo a las diferentes necesidades de las víctimas: cómo adaptar su enfoque para ayudar a diversos colectivos, como las mujeres jóvenes, las mujeres adultas, las mujeres migrantes o las mujeres con discapacidad.

Consideraciones clave que deben tenerse en cuenta en cada etapa del proceso de investigación

Recepción de la denuncia

Obstáculos para denunciar la violencia de género

Trastorno por estrés postraumático

Evitar la «revictimización»

Protección de las denunciantes y aplicación de medidas de protección

Necesidades según los distintos perfiles de las víctimas

Necesidades de los diferentes grupos de edad

Víctimas con discapacidad intelectual

Víctimas migrantes

Víctimas con hijos/as menores

Víctimas que residen en localidades pequeñas y/o rurales

Definir la violencia de género

La violencia de género se refiere a la violencia dirigida a alguien debido a su género o que afecta desproporcionadamente a personas de un género en particular. Mientras que la violencia doméstica (VD) se produce dentro de las relaciones familiares o íntimas, la violencia de género abarca todas las formas de violencia arraigadas en dinámicas de poder desiguales, incluida la violencia fuera de los entornos domésticos

¿Por qué este módulo se centra en la violencia de género?

Perspectiva más amplia

Este módulo pone de relieve cómo la violencia de género afecta a las mujeres más allá de la esfera doméstica, haciendo hincapié en las necesidades específicas de las víctimas en función de su edad, discapacidad, estatus migratorio u otras vulnerabilidades.

Interseccionalidad en la violencia

El uso de la "violencia de género" nos permite abordar factores superpuestos -como las normas sociales, la dependencia económica o las barreras sistémicas- que influyen en las experiencias y respuestas de las víctimas.

Mejorar las respuestas policiales

La comprensión de la violencia de género prepara a la policía para reconocer y responder mejor a las diversas formas de abuso, garantizando que todas las víctimas sean tratadas con empatía y profesionalidad.

Recepción de denuncias por violencia de género

Un alto porcentaje de mujeres declaró que se arrepentía de haber denunciado y que no se atrevería a hacerlo en el futuro.

También explicaron que si una mujer de su entorno pidiera consejo, le aconsejarían que no presentara denuncia.

  • El trauma, el shock y la angustia emocional asociados a este tipo de violencia pueden dificultar su capacidad para responder con precisión.
  • En el caso de estas víctimas, estos sentimientos a menudo se magnifican, porque no responden a un acontecimiento repentino, sino a un maltrato continuado durante semanas, meses o años.
  • A menudo se enfrentan a un complejo conjunto de problemas físicos y emocionales que pueden reducir la exactitud de su testimonio, complicando el trabajo de la policía.
  • Además, si los agentes no tienen en cuenta estos factores en todas las fases de la investigación, pueden volver a traumatizar a las víctimas.
Como se ha mencionado anteriormente, esta formación reúne las experiencias de mujeres de diferentes países europeos. En algunos contextos, ciertas prácticas como esta pueden estar fuera de los protocolos nacionales, pero creemos que compartirlas puede ser enriquecedor para comprender cómo se aborda la violencia de género a nivel mundial.

Obstáculos para denunciar la violencia de género

Una característica común de la violencia de género es que el abuso se mantiene durante largos periodos de tiempo.

~ 0 años

Media que tarda una víctima en España en denunciar malos tratos

Las principales razones son:

Factores socioeconómicos: como la dependencia económica o la presencia de hijos.

Psicológico-emocionales: como el miedo a las consecuencias, la manipulación por parte del agresor (“se lo merece“), un sentimiento de desesperanza o depresión.

Riesgo físico: En los casos más extremos, la víctima puede poner en peligro su vida o la de sus hijos al denunciar los abusos.

Es vital que la policía minimice en la medida de lo posible cualquier barrera que pueda limitar a una víctima a la hora de presentar una denuncia.

Las víctimas suelen indicar que existen múltiples barreras que se lo impiden:

  • Disponer de muy poco tiempo para presentar una denuncia antes de correr el riesgo de ser descubierto por el agresor.
  • La limitación de recursos en las comisarías más pequeñas puede llevar a los agentes a pedir a las mujeres que vuelvan más tarde por falta de tiempo o de personal.
  • Debido a factores psicológicos o de otro tipo, el proceso de denuncia puede ser largo, lo que puede llevar a los agentes a disuadirla de hacerlo.
  • Los prejuicios o malentendidos de los agentes sobre el comportamiento de la víctima pueden llevarles a juzgarla (por ejemplo, culparla por “no irse” o “por qué no lo denunció antes”).

El policía que me atendió me dijo que esto no iba a ninguna parte, que iba a estar allí cuatro horas, que tenía que denunciar o irme“.

-VG superviviente

  • Datos extraídos de: «Estudio sobre el tiempo que tardan las mujeres víctimas de violencia de género en verbalizar su situación». Delegación del Gobierno para la Violencia contra las Mujeres.

  • Las mujeres suelen denunciar cuando ya se encuentran en un estado de desesperación extrema, cuando ya no pueden más.

Trastorno de estrés postraumático (TEPT) y violencia de género

El TEPT es un trastorno psicológico que afecta a la salud mental y física.

Es frecuente en mujeres que han sufrido violencia, ya sea física, psicológica o sexual. El TEPT suele estar infradiagnosticado y a veces se confunde con trastornos como la depresión.

Los principales síntomas suelen ser:

  • Recuerdos intrusivos, revivir el trauma.
  • Evitación de todo recuerdo del suceso traumático.
  • Cambios negativos en el estado de ánimo, problemas de memoria (percepciones distorsionadas, sentimientos de culpa, vergüenza, distanciamiento de amigos o familiares…).
  • Cambios en las reacciones físicas y emocionales (estado de alerta, dificultad para dormir o concentrarse, irritabilidad, sobresalto, comportamiento autodestructivo…).

Estos síntomas reflejan el profundo desgaste emocional y psicológico que sufren, agravan su vulnerabilidad y dificultan su recuperación. También pueden complicar las investigaciones policiales.

  • Más información: Guerrero-Vaca, Darío; García-Ramos, Carolina; De los Ángeles, Peñafiel; Flores-Fernández, Verónica (2021) ”Trastorno de estrés postraumático en mujeres víctimas de violencia. Una reseña. Revista Científica Dominio de las Ciencias.

  • La psicoterapia es el tratamiento más utilizado y suele centrarse en la reestructuración cognitiva para superar el evento traumático. También se utilizan tratamientos farmacológicos, especialmente los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS).

  • Las secuelas del TEPT pueden ser duraderas, y una proporción significativa de las víctimas siguen experimentando recuerdos vívidos o flashbacks sobre sus eventos traumáticos mucho tiempo después de la experiencia.

Tratamiento de lesiones físicas

Si se identifican lesiones (por parte del agente o de la posible víctima de violencia de género):

  • Debe acudir a los servicios sanitarios lo antes posible, para evitar que se cuestione el origen de las lesiones que dan lugar a la denuncia.
  • Esto debe hacerse antes de presentar la denuncia policial, para que el parte de lesiones del centro de salud pueda incluirse en la denuncia policial.
  • Si las lesiones y/o el estado emocional de la mujer son graves, la víctima debe ir acompañada de un agente.
  • Aunque la remisión a la policía es habitual, es importante recordar que la colaboración con los servicios sanitarios también es esencial.
  • Debe hacerse un informe fotográfico de las lesiones y adjuntarlo a la denuncia.

Recepción de la denuncia

Lo ideal sería poner a las víctimas en contacto con dos tipos de servicios:

Un profesional con formación específica en traumas (trabajador social, psicólogo, etc.) que pueda reunirse previamente con la víctima para prepararla emocional/psicológicamente para el proceso.

Un abogado especializado en violencia de género para informar sobre el funcionamiento de la denuncia, la posibilidad de solicitar una orden de alejamiento, así como lo que puede esperar la víctima, a nivel policial y judicial, tras la denuncia.

Además, es importante que el agente:

  • Dé a la denunciante instrucciones detalladas sobre cómo estructurar la denuncia para que sea efectiva.
  • Se asegure de que la denunciante es capaz de contar la historia de violencia con precisión, de modo que la duración, gravedad y frecuencia de los abusos se describan desde su perspectiva. Es importante que describa toda la historia de violencia, no solo los sucesos puntuales.
  • Sea paciente y comprensivo, dándoles tiempo para procesar su conmoción, trauma y estrés.
  • Explique a la víctima la escalada de violencia y el cambio en el nivel de riesgo que puede producirse de un momento a otro, dándole al mismo tiempo pautas de seguridad personalizadas.
  • En España, por ejemplo, actualmente, si una mujer lo solicita, puede recibir asistencia de un abogado/a designado por el tribunal, pero esto lleva mucho tiempo, por lo que en muchos casos renuncian a ello, ya que corren riesgos si esperan a presentar una denuncia. La asistencia jurídica gratuita debe ser rápida y especializada.

  • Para que esto sea posible, deben establecerse mecanismos de derivación, ya sea de forma sistemática o individual (por ejemplo, un agente de policía deriva a un trabajador/a social o a un abogado/a que trabaja para un refugio local).

Siempre que he ido a la policía he salido llorando, con la sensación de que no me creen“.

-Superviviente VG

Algunas de las mujeres entrevistadas dijeron que se sorprendieron al leer la información de la denuncia fuera de la comisaría.

Esto puede causar una gran angustia.

  • Los agentes deben recordar siempre que las circunstancias de la mujer y el impacto de lo que ha vivido pueden llevar a confusión o incluso a lagunas en su memoria. También pueden minimizar lo sucedido u omitir hechos por miedo, amenazas o porque la mujer está en estado de shock.
  • La policía debe recoger y adjuntar a la denuncia todas las pruebas que la víctima pueda aportar, ya sean físicas o digitales, testimoniales y de imagen.
  • Todas las personas que puedan tener alguna información, prueba o conocimiento sobre la violencia ocurrida deben ser identificadas en el informe para que el relato no se base únicamente en la víctima.
  • Nunca se debe restar importancia al motivo de la denuncia, ni juzgar la toma de decisiones de las mujeres.
  • La víctima y el agresor no deben verse ni oírse nunca.
  • La víctima puede estar acompañada por una persona de su confianza durante la elaboración de la denuncia.
  1. Se debe evitar no solo presionar a la denunciante para que complete el proceso antes de que se sienta preparada, sino también pedirle que resuma una relación abusiva, que puede haber durado años, basándose únicamente en hechos recientes y/o concretos. Es importante que la mujer también preste atención al contexto, a la violencia cotidiana, a aquellas actitudes violentas en la vida diaria que pueden no haber sido el desencadenante de la denuncia, pero que significan y deben entenderse como que la denunciante no es víctima de uno o varios hechos violentos aislados, sino que pide ayuda porque su vida cotidiana se desarrolla en un entorno inseguro.

  2. Las mujeres informan repetidamente que se sienten impotentes cuando se dan cuenta de que, en el momento de denunciar, no son capaces de recordar información importante, como con quién estaban, cuándo ocurrió, qué hicieron después, etc.

DOCUMENTACIÓN DE LA DENUNCIA:

  • Los formularios de denuncia deben estar disponibles en las comisarías de policía previa solicitud.

  • También deben ofrecerse opciones online para presentar denuncias.

  • El número de placa del agente debe ser visible o, al menos, facilitarse si se solicita.

  • Antes de firmar el informe, se debe conceder a la mujer tiempo suficiente y, si es necesario, asistencia jurídica para revisar en detalle la información recopilada por la persona agente.

  • También se debe informar a la víctima de la obligación de los y las agentes de denunciar de oficio, si consideran que puede tratarse de un caso de violencia de género, en situaciones en las que la mujer decida no denunciar tras hablar con los y las agentes.

  • Cada denunciante debe recibir una copia de la denuncia firmada.

Evitar la "revictimización" al investigar la violencia de género

La revictimización en las investigaciones policiales se produce cuando una víctima de un delito delicado o traumático experimenta más angustia o trauma debido al proceso de investigación. Esto puede ocurrir cuando un agente:

  • Culpa a la víctima de los malos tratos sufridos o de no haber denunciado antes.
  • Resta importancia a los malos tratos sufridos.
  • Pide o exige a la víctima detalles escabrosos innecesarios.
  • Interroga agresivamente a la víctima.
  • Ignora la posibilidad de que pueda estar en shock postraumático.

‘Por lo que nos cuentan algunas mujeres, muchas veces cuando deciden denunciar a su pareja o ex pareja, se sienten cuestionadas por los profesionales que las atienden, e incluso a algunas mujeres les han aconsejado que no denuncien”.

Profesional de una ONG especializada en el trabajo con víctimas.

Una forma de minimizarlo es utilizar preguntas lo más normalizadas posible, evitando las subjetivas o tendenciosas.

Asesoramiento a las víctimas tras la denuncia

Cuando denuncias a tu agresor, no es el final, sino el principio de otro calvario. Psicológicamente estás muy mal y necesitas un apoyo que muchas veces no encuentras. ¿Por qué denuncié si al final no conseguí nada?

Superviviente de la violencia de género.

Nunca debe darse por supuesto que la denunciante sabe cuál será el proceso tras la denuncia, o que sabe qué hacer si ha dejado a su pareja maltratadora. La policía debe proporcionar directrices escritas en un lenguaje sencillo y fácil de entender que:

  • Explicar paso a paso el proceso de denuncia y lo que la mujer puede esperar después, en relación con la policía y los tribunales, de forma sencilla.
  • Proporcionar información sobre recursos estatales, regionales y municipales*, como servicios de asesoramiento, jurídicos o sociales, así como ONG de apoyo a las víctimas. Proporcionar información sobre recursos para niños.
  • Describa medidas de autoprotección personalizadas para su seguridad.

 

Los funcionarios también deben prestar atención a cualquier necesidad especial, como las relacionadas con la edad, el idioma, la discapacidad, las circunstancias familiares, etc.

  • En este apartado, facilite información durante la formación sobre los recursos existentes a los que se les podría remitir.

Protección de las denunciantes

Por ejemplo, en España, las mujeres reciben un Plan de Seguridad Personalizado.
Junto con la mujer, el agente revisa sus posibles necesidades de autoprotección y el sistema genera automáticamente un documento adecuado a sus necesidades: ¿trabaja, tiene hijos/as, etc.?

Este plan de autoprotección, si no es revisado en detalle por el agente con la mujer, pasa a formar parte del conjunto de documentos que se le entrega, sin mayores repercusiones ni importancia para ella.

Aplicación de medidas de protección

  • El primer contacto de seguimiento iniciado por el agente de protección debe ser en persona, si es posible. Se debe recordar a la mujer protegida la información que se le facilitó en el momento de la denuncia: recursos disponibles, medidas de autoprotección, así como las fases policiales y judiciales en las que tendrá que participar.
  • Si existe riesgo, deben garantizarse medidas policiales de protección, aunque no haya orden judicial de protección o haya expirado.
  • Se recomienda encarecidamente que se informe a la mujer de los números de teléfono de su(s) responsable(s) de protección.
  • Cuando se presenta una denuncia, la policía debe llamar al agresor para recordarle que se está protegiendo a la víctima y, en su caso, las condiciones de la orden de alejamiento.
  • Ver coches patrulla, aunque solo sea ocasionalmente, en las inmediaciones del domicilio, el lugar de trabajo o el colegio de los hijos suele considerarse un factor de seguridad.
  • Los agentes de protección nunca deben restar importancia a un episodio denunciado y deben ser comprensivos con el sentimiento de inseguridad de la víctima.

Mujeres víctimas de entre 16 y 18 años

En la Macroencuesta sobre Violencia de Género de 2019, se dedica una sección específica a las mujeres de entre 16 y 24 años, ya que se considera que son un grupo especialmente vulnerable.

Según la encuesta, «la prevalencia del acoso o hostigamiento repetido entre las mujeres de 16 a 24 años es mayor que entre las mujeres de 25 años y más: el 26,2 % lo ha sufrido en algún momento y el 13,0 % antes de los 15 años, frente al 13,9 % y el 2,6 %, respectivamente, entre las mujeres de 25 años y más».

Todos los ámbitos asistenciales deben trabajar para concienciar de que la violencia de género es violencia contra las mujeres por el simple hecho de serlo, como primer paso para su identificación y posterior erradicación.

Víctimas mayores de 65 años

La Macroencuesta sobre Violencia de Género 2019 también identifica a las mujeres mayores como un grupo especialmente vulnerable.

Al tratar con mujeres mayores, los y las agentes deben ser conscientes de que es muy posible que se encuentren ante alguien que, tras toda una vida de abusos, finalmente ha tomado la decisión de denunciarlos. De hecho, según la encuesta, «las mujeres de 65 años o más han roto una relación con una pareja anterior como consecuencia de la violencia en un porcentaje mucho menor (49,9 %) que las mujeres de 16 a 64 años (81,4 %)».

El proceso puede ser especialmente difícil y solitario en estos casos, debido a la tendencia de este grupo de edad a no compartir la violencia sufrida. Según la macroencuesta de 2019, «las mujeres mayores han contado a su entorno la violencia que han sufrido en menor medida que otras mujeres: el 54,5 % de las mujeres de 65 años o más han contado a su entorno la violencia sufrida por uno de sus compañeros, frente al 81,3 % de las mujeres de 16 a 64 años que han sufrido violencia de género»
.

Víctimas con discapacidad intelectual

La prevalencia de la violencia de género es
~ 0 %

mayor entre las mujeres con una discapacidad acreditada que entre las mujeres sin discapacidad

Interseccionalidad: Las mujeres con discapacidad intelectual sufren una doble discriminación, por su género y por su discapacidad, lo que puede dar lugar a una discriminación múltiple si se añaden otros factores como el desempleo, la pobreza o la etnia.

Facilidad de lectura y explicaciones en lenguaje sencillo. La accesibilidad cognitiva, la comprensión de la información, es clave para que las mujeres con discapacidad intelectual puedan tomar decisiones por sí mismas.

Es aconsejable buscar apoyo para el proceso de denuncia y las fases posteriores del proceso en organizaciones especializadas en violencia de género y discapacidad.

Mujeres, discapacidad y violencia de género. Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género.

(DGVG, 2020). Según la Macroencuesta sobre Violencia contra las Mujeres 2019 (DGVG, 2020), el 20,7 % de las mujeres con discapacidad reconocida han sufrido violencia física o sexual por parte de su pareja, frente al 13,8 % de las mujeres sin discapacidad reconocida.

Víctimas migrantes

Víctimas con hijos menores

Los agentes deben tener en cuenta la seguridad tanto de los hijos de la víctima como de la propia mujer. En cuanto a las medidas de protección, deben extenderse a los hijos de la denunciante, exista o no orden de alejamiento. Cuestiones como el acompañamiento al colegio son reclamadas reiteradamente por las víctimas

Es de suma importancia que las mujeres víctimas reciban información en el momento de la denuncia sobre los servicios a los que pueden acompañar a sus hijos para recibir apoyo psicológico.

“Consideramos que los niños son víctimas directas de la violencia de género. Como tales, les damos prioridad en la atención junto a sus madres”.

– Profesional de una ONG que trabaja con víctimas de violencia de género.

Proporcionar a los hijos apoyo psicológico es una medida clave, no solo para garantizar su bienestar y salud mental, sino también para reducir el impacto que, especialmente en los casos en los que siguen en contacto con el padre en mayor o menor medida, la manipulación que el padre pueda estar ejerciendo sobre ellos sea un arma más contra la víctima. Esta posible manipulación, sobre todo si los hijos no cuentan con ayuda psicológica, es una forma de fomentar la violencia de los hijos hacia la madre, así como el control del agresor sobre ella a través de los hijos.

  • Consideramos que las niñas y niños son víctimas directas de la violencia de género. Por ello, damos prioridad a su atención junto con la de sus madres.

  • Cuando una mujer sobreviviente de violencia de género tiene hijos/as menores, las y los agentes deben tener en cuenta la seguridad de las niñas y niños tanto como la de la propia mujer.

  • Con el fin de garantizar el ejercicio adecuado de los derechos previstos en la ley, los niños, niñas y adolescentes víctimas de violencia cuentan con la asistencia y el apoyo de las Oficinas de Atención a las Víctimas, que actuarán como mecanismo de coordinación del resto de recursos y servicios para la protección de menores.

  • Se solicita reiteradamente asistencia psicológica para las niñas y niños expuestos de una u otra forma a la violencia. Es de suma importancia que las mujeres víctimas que vayan a denunciar puedan ser informadas claramente en el momento de la denuncia sobre los servicios a los que pueden acompañar a sus hijos/as para recibir el apoyo necesario.

  • En lo que respecta a las medidas de protección, deben extenderse a las y los hijos de la denunciante, independientemente de que exista o no una orden de alejamiento. Las víctimas reclaman reiteradamente cuestiones como el acompañamiento al colegio

En este sentido, los actores deben ser conscientes de la violenciaindirecta y de cómo está profundamente relacionada con el miedo de las madres a, por ejemplo, la custodia compartida. Por lo tanto, es importante subrayar que el hecho de que el padre no ejerza la violenciadirectamente sobre sus hijos no es razón para no poner en marcha lossistemas de protección y cuidado pertinentes.

REGIMEN DE VISITAS DE LOS MENORES  no procederá el establecimiento de un régimen de visita o estancia. La regla general es la suspensión de visitas y estancia, y la excepción su mantenimiento

*(Artículo 94 del Código Civil y el 544 ter de la Ley de Enjuiciamiento Criminal (LECRIM), tras las modificaciones introducidas con la aprobación de la Ley 8/2021, de 2 de junio, y la Ley Orgánica 8/2021, de 4 de junio, de protección integral a la infancia y la adolescencia frente a la violencia.)

Más información sobre la violencia vicaria.

Víctimas residentes en localidades pequeñas y/o rurales

Principales conclusiones

Comprender las experiencias de las víctimas

La violencia de género a menudo implica un trauma prolongado. Reconocer su impacto emocional y físico es esencial para una investigación y un apoyo eficaces.

Minimizar los obstáculos y la retraumatización

Abordar los obstáculos que impiden a las víctimas denunciar y evitar acciones o actitudes que puedan volver a traumatizarlas durante las investigaciones.

Adaptar las respuestas a las necesidades de las víctimas

Los distintos grupos de víctimas (menores, ancianos, inmigrantes, personas con discapacidad) requieren un apoyo específico. Adapte su enfoque para ofrecer una atención equitativa.

Importancia de la colaboración

La cooperación interinstitucional garantiza que las víctimas reciban un apoyo integral que incluye servicios jurídicos, sociales y sanitarios.

Su papel en el fomento de la confianza

Un enfoque favorable a las víctimas fomenta la confianza, empodera a las supervivientes y mejora los resultados en los casos de violencia de género.

Autoevaluación